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ASRcreative

Producción audiovisual · 6 min

Cómo preparar una entrega audiovisual sin que la rechacen

¿Qué tiene que cumplir el archivo final para que la cadena o la plataforma lo acepte a la primera?

Una entrega correcta no es el archivo bueno: es el archivo que cumple una especificación concreta. Esta guía recorre los campos que casi siempre aparecen y el orden en que conviene resolverlos.

Consigue la especificación antes de mezclar

El destino —la cadena, la plataforma, el integrador— tiene un documento con los requisitos. Suele estar escrito y suele no leerlo nadie hasta que rechazan el material.

Pedirlo antes de empezar la mezcla cuesta un correo. Descubrirlo después obliga a rehacer la masterización, y si el problema es de frecuencia de muestreo, a rehacer más cosas.

Si el destino no tiene especificación, es señal de que hay que fijarla nosotros y dejarla escrita en el acuerdo. Una entrega sin criterio acordado no se puede declarar correcta ni incorrecta.

Los campos que casi siempre aparecen

Contenedor y códec. Qué envoltorio y con qué compresión.

Frecuencia de muestreo. 48 kHz es el estándar audiovisual; 44,1 el musical. Mezclarlos es el error más común.

Profundidad de bits. 24 para trabajo, a veces 16 en entrega final.

Canales. Mono, estéreo, 5.1, o basado en objetos. Cada uno cambia la mezcla, no solo el archivo.

Sonoridad. El valor integrado en LUFS y, en especificaciones serias, también un límite de pico verdadero.

El orden que evita rehacer trabajo

Bloquear el montaje primero. Todo lo que cuesta dinero en serio —color, mezcla, grafismo— debería empezar después de que las duraciones dejen de moverse.

Etalonar antes de cerrar el montaje significa pagar dos veces por los planos que después se caen. Mezclar sobre un montaje que aún se mueve significa resincronizar en cada cambio.

Cuando el bloqueo no es posible —material que llega hasta el último día, piezas que dependen de un evento— la alternativa honesta no es fingir que sí lo hay, sino diseñar para el cambio: bloques musicales intercambiables, grafismo paramétrico, mezcla preparada para reajustarse.

Qué entregar además del máster

El material que hace posible una versión futura sin volver a empezar: la mezcla sin masterizar con margen, los stems, y el proyecto de montaje con sus medios enlazados.

Y la documentación: cue sheet si hay música, lista de créditos, y el registro de qué versión es la aprobada. Tres meses después nadie recuerda si el archivo bueno era el v7 o el v7_final_OK.

Los rechazos más frecuentes

Sonoridad fuera de norma. El destino mide el valor integrado y lo rechaza automáticamente si se sale. No es una opinión de nadie: es un número, y por eso conviene medirlo antes de enviar en lugar de después de que rebote.

Pico verdadero por encima del límite. Un máster que respeta la sonoridad media puede seguir superando el pico permitido, y algunas cadenas comprueban las dos cosas.

Desincronización de audio y vídeo. Casi siempre por una conversión de frecuencia de muestreo o de velocidad de fotogramas hecha en algún punto intermedio. Se detecta comparando el primer y el último fotograma con un golpe identificable.

Metadatos incompletos. Título, duración, versión e identificadores. Es el rechazo más absurdo porque no tiene nada que ver con la calidad del material, y el más fácil de evitar.

La comprobación final, en el destino real

Antes de dar la entrega por cerrada, reproduce el archivo tal y como lo va a ver el público: en la plataforma, en el móvil, con el volumen del sistema a la mitad y sin auriculares.

Es donde aparecen los problemas que ninguna medición detecta: una voz que se pierde bajo la música en un altavoz pequeño, un subtítulo que queda fuera del área segura, un logo final que se corta.

Cuesta cinco minutos y es la única prueba que reproduce las condiciones en las que la pieza va a existir de verdad.

Conviene además que la haga alguien que no ha trabajado en la pieza. Después de treinta pases, quien la mezcló ya no oye lo que suena: oye lo que espera oír, y ese sesgo no se corrige con más atención.

Anota lo que aparezca aunque decidas no corregirlo. Un problema conocido y aceptado es una decisión; el mismo problema sin anotar es una sorpresa que alguien descubrirá en el peor momento posible.

Consultar especificación

Práctica estándar de especificación técnica de entrega.

Siguiente paso

¿Tu caso no encaja del todo?

Una guía describe el procedimiento general. Tu proyecto tiene medio, territorio, plazo y fecha concretos: cuéntanoslos y te respondemos por escrito.